Existe una amplia variedad de plagas que pueden afectar a la industria de los alimentos, ya sea porque se comen, contaminan o en definitiva inutilizan los productos elaborados.


Cuando hay fauna nociva o insectos en un establecimiento de alimentos, su presencia resulta molesta y desagradable, además de que pueden echar a perder tanto el inmueble como los bienes que este albergue. Todo ello implicaría un gran desprestigio y pérdidas económicas para la empresa.


Para evitar esto debes contar con un buen plan de control de plagas. Algunas medidas genéricas para la industria agroalimentaria son el hecho de contar con barreras físicas en todo tipo de accesos, sellar las cañerías y seguir rigurosos procedimientos para retirar los residuos.


También puedes colocar cebos para roedores (aunque no hayas visto ninguno aún), trampas para insectos y fumigar preventivamente. En Fumiklin nos ponemos a tus órdenes para ayudarte, contáctanos.